jueves, 17 de marzo de 2011

MAPA CONCEPTUAL

Una buena forma para organizar tus ideas es creando mapas conceptuales. Aunque suene complejo, es más sencillo de lo que imaginas. Un mapa conceptual es una agrupación de conceptos que se relacionan entre sí. Con los mapas conceptuales relacionamos conceptos que ya poseemos con otros nuevos, logrando de esta forma, un aprendizaje significativo y no memorístico.
Con un mapa conceptual organizas las ideas que tienes sobre determinados temas y las relacionas. Por ejemplo, cuando te mencionan “combustibles fósiles” es común que lo primero que se te venga a la cabeza es que se trata de dinosaurios. Sin embargo, nunca imaginarías que el carbón sea un combustible fósil.
Los mapas conceptuales también son útiles para establecer relaciones entre parientes, por ejemplo: de la unión de mi abuelo y mi abuela, nació mi papá; y de la unión de mi papá y mi mamá, nací yo. Asimismo, sirven para que organices conceptos cuando lees un libro y lo más interesante: sirven para ordenar las ideas que te permitirán desarrollar planes y proyectos con mejor proyección.

Manos a la obra

Teniendo en cuenta para qué te servirá desarrollar un mapa conceptual, estos son los pasos que debes seguir cuando lo elabores:

1. Selecciona el tema que se va a desarrollar. Por ejemplo: los reinos de la naturaleza
2. Agrupa por equipos los conceptos que tengan alguna relación.
3. Organiza por orden de importancia los conceptos.
4. Distribuye estos conceptos sobre el papel por orden de jerarquía.
5. Une los términos con líneas y palabras conectoras.
6. Después de organizar los conceptos debes comprobar que las relaciones establecidas sean reales.

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